Hidropoética (río/glaciar/continente)

 

Obra que realizan desde el año 2011 por medio de expediciones a glaciares, ventisqueros y al Continente Antártico, donde crean proyecciones monumentales de rostros sobre espacios naturales marcados por el paso de los glaciares y sobre los glaciares mismos emparentándose de manera poética con ellos. Actualmente están interviniendo el Río de las Minas, la cuenca de uno de los ríos más australes de Chile que desemboca en el Estrecho de Magallanes.

A continuación registros de las obras pertenecientes a Glaciar y Continente (Expediciones Antárticas)

1. Hidropoética/Glaciar

Exposición en Galería  LIQUEN, Punta Arenas, diciembre 2014.

 

 

Texto de la muestra

Glaciares australes: el mito de la desintegración

En la antigüedad clásica la psyche (el alma) fue un espectro de aire y humo, un soplo vital que permanecía encerrado en las fronteras del cuerpo. Sólo el tiempo de la muerte permitía al hombre penetrar en el sentido oculto de lo humano, acceder a su plenitud esencial, esa no representación en la que podía conocer su auténtico rostro invisible. Mientras, al otro lado, sus dolientes construían hitos de piedra, esculturas de su corpórea presencia, para no continuar matándole con el olvido.

Narciso, desconociendo la psyche, halló una trágica muerte sujeto del amor a su reflejo, ahogado en la inocente razón de otorgar todo el sentido de su existencia al cuerpo que lo miraba desde el lago. Narciso nunca vio el agua, sólo se vio así mismo.

Muchas cosmogonías comenzaron en el agua. Para Mircea Eliade, por ejemplo, el agua del rito bautismal es capaz de abolir los contornos de un cuerpo para fusionarlo a todas las formas, regresándolo a un estado amorfo como el del alma. Así mismo, aplicará el concepto regressus ad uterum para observar los diferentes renacimientos por los que atraviesa la figura de una héroe, en una analogía de la gestación maternal donde el feto representaría el principio esencial, un estado material de la autentica esencia de lo humano.

Ya en el siglo XX, el escritor Francisco Coloane situó la Patagonia en la literatura universal como el último espacio de aventuras, tierra naturalmente salvaje, generosa en recursos, reducto de paisajes prehistóricos compuestos por cavernas y milenarios hielos de la glaciación. Sus personajes, bandoleros extranjeros, buscadores de oro, cazadores de indios, prófugos de la justicia, entre otros, enfrentados a la desolación y la inmensidad,  mueren o se mitifican.

“…la naturaleza primero lo desintegra a uno, y luego lo integra a ella como uno de sus elementos. En la primera etapa parece que se fuera a desaparecer, algunos perecen, y en la segunda se renace con segundo vigor; así tal vez selecciona y destruye lo que más le conviene.” (Tierra de olvido:413)

En su transparente condición de no materialidad, las intervenciones de luz sobre glaciares, evocan visualmente el mito elemental que atraviesa la literatura de Coloane al desintegrar, sobre ellos, fotografías de cuerpos que las solidificadas aguas de los hielos desfiguran integrándolos a sus caprichosas y efímeras formas que cual vetustos templos prehistóricos, se derrumban constantemente en témpanos que se marcharán por otras aguas sólo para derretirse.

Su narrativa se sostiene en el suspenso. A cada destino se superpone la fuerza del mito, que cual manivela, eleva al héroe o retuerce al traidor, que sujetado a un borde de la inteligencia se afana en razonar, creyendo que la ambición es un control, un poder que dominará la naturaleza austral que acabará matándole, cual Narciso. Los otros, héroes olvidados de sí mismos, deambulan contemplativos en la inmensidad pampina allegados al saber de un antiguo instinto, anterior a la palabra y eco del silencio. No necesitaron de la trágica muerte para conocer quienes realmente eran. Comenzaron una vida nueva luego de que dejaran que el territorio los desintegrara. Quien regresa desde la naturaleza a su propia naturaleza “se evade por dentro, viaja por sus venas, se empina sobre el andamio de sus huesos, bebe en su corazón, y llega hasta un maravilloso reflector que está arriba, en su mente… Así se mira hacia adentro…” (Los pasos del hombre:153) recuerda las aguas de su origen.

Ricardo Mancilla Garay

                                                                                                         

2. Hidropoética/ Expediciones Antárticas (Continente)

Exposición en el Museo de Arte Contemporáneo MAC QUINTA NORMAL, en Noviembre 2016. La muestra es el resultado de dos expediciones al Continente Antártico durante los años 2015 Y 2016.

Texto de la muestra

Hidropoética, expediciones antárticas

Considerar el espacio geográfico un símbolo es determinar sobre los paisajes cargas de sentido; interpretaciones subjetivas que cual relatos de la ficción buscan extrapolar de la sustancia natural propiedades valóricas que particularicen la pertenencia de quienes les circundan, emergiendo así del entorno natural expresiones de cultura que signifiquen la experiencia de vivir en un determinado lugar como una frontera simbólica distintiva de los demás. Por decisiones geopolíticas, económicas y culturales los estados se han apropiado de determinados paisajes convirtiéndoles en fetiches indiscutibles de sus localidades. La Antártica quizás sea el más actual de los territorios que entra mundialmente en estas apropiaciones discursivas de los lugares; un ejercicio de domesticación.

Situados en la región de Magallanes y Antártica Chilena (Punta Arenas) Álvarez y Ulloa recogieron los registros de individuos con los que se encontraron –y a quienes enfrentaron a preguntas sobre identidad y pertenencia- proyectándolos monumentalmente en diversas superficies del territorio antártico. La acción de las proyecciones lumínicas adquirió un sentido particular: los testimonios de estos paisajes humanos, en relación a la subjetividad sobre quiénes son, se impregnó y diluyó en los distintos paisajes dando materialidad al concepto “identidad”, un sustantivo abstracto en dinámico movimiento e indeterminación, cual bloque de hielo que por milenios ha venido reflejando las constantes variaciones de la luz.

Tanto en “Seis sujetos” (instalación sonora), como en “Poéticas para una ficción” y “Terra Australis incognita” (video instalaciones y animación) Álvarez y Ulloa concatenan discursos, incorporando los archivos de distintos registros y documentos que no sólo transitan de ida y vuelta desde el territorio antártico, sino que vienen desarrollándose con la historia. Operando desde los lenguajes mediales son puestos en tensión los mecanismos oficiales para describir dicho territorio con lo que creen los sujetos que circundan la zona. El paisaje entendido como una textualidad discurre en el trabajo de Álvarez y Ulloa como un símbolo polisémico, un flujo constante de discursos y síntomas que al superponerse generan nuevos, problematizando lo que se comprende por identidad, hecho posiblemente originado en la materialidad de la geografía en disputa simbólica: las formas infinitas que puede adquirir el agua según el recipiente donde esté contenida.

Ricardo Mancilla Garay

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